El inicio de partido marcaría el devenir del mismo, ya que en el minuto 3 y tras un saque de esquina a favor de los nuestros (que se ve en la foto) provocaría el primer gol del partido en la contra provocada tras dicho saque de esquina. Un error defensivo en cadena ya que no se supo parar el contragolpe, ni frenar la incursión del extremo izquierdo (número 11 rival, autor de dos goles) que cogió la espalda a Pablillo y también las dudas de Pablo en la portería a la hora de salir rápido a tapar el tiro del rival que se acabaría alojando en su red.
Sin duda, no era buena señal ver en el descanso al árbitro principal saludando a muchísima gente de la parroquia local, pero quedaría aún más claro cuando nada más comenzar el segundo tiempo (minuto 1) un balón luchado por Tunji que conseguía disparar rebotaba en las manos de un defensor granadino dentro del área pequeña con la consiguiente infracción de penalti y expulsión que el árbitro vio perfectamente, pero que decidió calificar de "involuntaria" expulsando al sancionado Segura incluso de la pista de atletismo que rodeaba al campo.
A pesar de todas las circunstancias en contra, el equipo pudo ponerse a un gol de diferencia si Juanma hubiese aprovechado un mano a mano contra el portero rival, ya tumbado en el suelo, que salió rozando el poste y que todos los torreños cantamos como gol. A renglón seguido la puntilla, el 3 a 0 en el minuto 24 de la segunda mitad. De ahí al final, más dominio visitante, el infructuoso gol de David (para celebrar sus 19 años) y alguna decisión más arbitral que nadie conseguía explicarse.
Ahora a pensar en el Motril que es nuestra siguiente final.








